sábado

Juro que ayer se me fue todo de las manos, que el vodka no es escusa pero fue causante, que dejé que todo lo que tenía dentro se fuese afuera de la peor manera posible. E incluso enterré el orgullo que tanto tiempo me costó formar, se quedó tirado en aquella agua sucia de lluvia que venía encima de mi sin piedad. Y qué quieres que te cuente, seguramente me dolió más saber que no estaba llorando por lo que estaba pasando, sino porque no eras tú quien me estaba dando el abrazo que tanto necesitaba.

3 comentarios:

  1. Sí, sí que duele que te abrace quien tú no deseas que lo haga.

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  2. Yo soy tu... Y no tengo otra alternativa de aguantarme con ese abrazo. E imaginar, en que era quién quieres. Es lo mejor.
    Menuda mala noche.

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